{"id":592,"date":"2026-08-12T16:36:34","date_gmt":"2026-08-12T14:36:34","guid":{"rendered":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/?p=592"},"modified":"2026-07-07T16:39:01","modified_gmt":"2026-07-07T14:39:01","slug":"si-los-ceo-tambien-tienen-miedo-escenico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/miedo-escenico-y-gestion-emocional\/si-los-ceo-tambien-tienen-miedo-escenico\/","title":{"rendered":"S\u00ed, los CEO tambi\u00e9n tienen miedo esc\u00e9nico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando alguien se entera de que mentorizo a directores generales, consejeros de empresas y otros altos cargos, casi siempre me hace la misma pregunta con cara de sorpresa: \u00ab\u00bfEn serio? \u00bfEllos tambi\u00e9n tienen miedo a hablar en p\u00fablico?\u00bb Y mi respuesta es siempre la misma: s\u00ed, y muchas veces m\u00e1s del que imaginas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He estado 19 a\u00f1os contando historias en directo, primero en Ondaja\u00e9n y Arag\u00f3n TV, los \u00faltimos 15 en Andaluc\u00eda Directo, el programa estrella de Canal Sur. He visto nervios en becarios sin experiencia y tambi\u00e9n en profesionales con d\u00e9cadas de carrera. Y desde que en plena pandemia empec\u00e9 a mentorizar a empresarios y emprendedores, he podido comprobar algo que me parece revelador: <strong>el cargo no vacuna contra el miedo esc\u00e9nico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a><strong>El mito del CEO que nunca tiembla<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una creencia muy extendida: cuanto m\u00e1s alto llegas, m\u00e1s seguro te sientes al hablar. Si has liderado equipos, cerrado negociaciones millonarias y tomado decisiones de peso, hablar ante una sala llena de personas deber\u00eda ser un tr\u00e1mite menor, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la realidad, la que veo en mis sesiones de mentor\u00eda, es muy distinta. Muchos altos cargos llegan a m\u00ed con una confesi\u00f3n que les cuesta hacer, precisamente porque su posici\u00f3n \u00abno les permite\u00bb mostrar vulnerabilidad: <strong>\u00abAna, se me hace un nudo en el est\u00f3mago antes de cada presentaci\u00f3n importante.\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que la <strong>glosofobia<\/strong>, ese miedo esc\u00e9nico que sufre alrededor del 75% de la poblaci\u00f3n, no entiende de organigramas, de titulaciones ni de sectores. No pregunta cu\u00e1ntas personas tienes a tu cargo, cu\u00e1ntos ceros mueve tu empresa ni cu\u00e1ntos m\u00e1steres tienes colgados en la pared. Se presenta igual, con las manos sudando y la mente en blanco, tanto si eres becaria como si eres ingeniera, m\u00e9dico, abogado o directora general. Porque es, en el fondo, <strong>un miedo irracional e innato<\/strong>, una respuesta primitiva de nuestro cerebro ante la exposici\u00f3n social, no una consecuencia de la falta de preparaci\u00f3n o de conocimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, en mi experiencia, cuanto m\u00e1s sabe alguien de su materia, m\u00e1s le cuesta a veces entender por qu\u00e9 sigue temblando antes de hablar. \u00abSi domino el tema, \u00bfpor qu\u00e9 me pasa esto?\u00bb Pues precisamente por eso: porque el miedo esc\u00e9nico no vive en la cabeza, vive en un sistema mucho m\u00e1s antiguo y autom\u00e1tico que no distingue entre un discurso ante mil personas y un peligro real.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a><strong>Por qu\u00e9 en la alta direcci\u00f3n cuesta m\u00e1s admitirlo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed est\u00e1, para m\u00ed, la diferencia real entre un reportero novato y un CEO: no es que uno tenga miedo y el otro no, es que <strong>uno puede permitirse decirlo en voz alta y el otro no<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando ocupas un puesto de responsabilidad, existe una presi\u00f3n a\u00f1adida: la sensaci\u00f3n de que reconocer inseguridad es reconocer debilidad. Y esa presi\u00f3n, parad\u00f3jicamente, hace que el nudo en el est\u00f3mago sea todav\u00eda mayor. Porque no solo gestionas el miedo a hablar, gestionas tambi\u00e9n el miedo a que se note que tienes miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es exactamente lo mismo que yo sent\u00eda en mis primeros directos, cuando pensaba que mostrar nervios significaba no valer para esto. Con los a\u00f1os entend\u00ed que no era as\u00ed. Que la inseguridad no desaparece por ocultarla, solo se entrena para convertirse en otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a><strong>Entender el miedo para ponerlo de tu lado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed llega, creo yo, la clave de todo: cuando dejas de ver el <strong>miedo esc\u00e9nico<\/strong> como un enemigo y empiezas a entenderlo, puedes convertirlo en combustible. Esa descarga de adrenalina que sientes antes de hablar no est\u00e1 ah\u00ed para sabotearte, est\u00e1 ah\u00ed para activarte. Te agudiza los sentidos, te sube la energ\u00eda, te prepara para dar lo mejor de ti. El problema nunca es sentir esa activaci\u00f3n, el problema es interpretarla como una se\u00f1al de alarma en lugar de como una se\u00f1al de responsabilidad, de que te importa lo que vas a decir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los directivos que mentorizo les repito algo que a m\u00ed me cost\u00f3 a\u00f1os aprender: <strong>no se trata de eliminar el miedo, se trata de aprender a comunicar con \u00e9l dentro<\/strong>. El objetivo nunca es llegar a un escenario sin nervios, sino llegar sabiendo canalizarlos a tu favor.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a><strong>C\u00f3mo lo trabajamos juntos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando empiezo a mentorizar a un alto cargo, lo primero que hacemos no es tocar el discurso, sino desmontar esta creencia: <strong>el miedo no es un fallo personal, es una se\u00f1al de que algo te importa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de ah\u00ed, aplicamos el mismo m\u00e9todo que utilizo con cualquier persona que quiera comunicar mejor: el <strong>Tri\u00e1ngulo de la Oratoria<\/strong>. Texto, voz y cuerpo, entrenados con la misma exigencia con la que un directivo entrena cualquier otra habilidad de su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sobre todo, trabajamos algo que en mi experiencia marca la diferencia real: <strong>la pr\u00e1ctica deliberada con feedback honesto<\/strong>, ese espejo que en televisi\u00f3n eran la c\u00e1mara y mis compa\u00f1eros de redacci\u00f3n, y que en el mundo empresarial muchas veces nadie se atreve a ofrecer a quien est\u00e1 arriba del todo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a><strong>La humildad como ventaja competitiva<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mejores l\u00edderes que he mentorizado no son los que niegan su miedo esc\u00e9nico, son los que lo reconocen y deciden trabajarlo con la misma disciplina con la que llegaron a su puesto. Esa humildad, lejos de restarles autoridad, se la multiplica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que si eres directivo, fundadora o CEO, o simplemente alguien que siente ese nudo antes de hablar en p\u00fablico, quiero que sepas algo: no eres el \u00fanico, no depende de tu sector ni de tu formaci\u00f3n, y <strong>no es un defecto<\/strong>. Es, simplemente, energ\u00eda sin canalizar. Y aprender a canalizarla es, precisamente, el punto de partida desde el que podemos construir juntos tu mejor versi\u00f3n como comunicador.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando alguien se entera de que mentorizo a directores generales, consejeros de empresas y otros altos cargos, casi siempre me hace la misma pregunta con cara de sorpresa: \u00ab\u00bfEn serio? \u00bfEllos tam","protected":false},"author":1,"featured_media":593,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-592","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miedo-escenico-y-gestion-emocional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":594,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592\/revisions\/594"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/anarufian.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}